A medida que el/la niño/a lo empuja, Lilly agita sus alas rítmicamente y entona una dulce melodía, recompensando el movimiento e invitando a los pequeños a imitar sus sonidos mientras perfeccionan su marcha.
Al girar las ruedas, un ingenioso mecanismo mecánico hace que Lily emita un alegre sonido musical, convirtiendo cada paso en una fiesta sensorial. El pequeño descubre de manera inmediata que la melodía y el batir de alas ocurren únicamente cuando él empuja el juguete, motivándolo a mantenerse activo.
Recomendado a partir de los 12 meses.
