No es un simple juego de cartas, es una tensión constante para decidir cuál de tus cartas jugás y cuándo. ¿Ves esos toritos en las cartas? Bueno, no querés llevarte esos toritos. Y todos los jugadores van a intentar que te los lleves. No sabés qué linda sensación cuando lográs que eso le pase a otro...
Pensá tu estrategia, intuí la de los demás, pero sobre todas las cosas, ¡tratá de no levantar cartas! O menos cartas que ellos, al menos.
Como todo buen juego de cartas, Toma 6 condensa en pocas reglas mucha estrategia y rejugabilidad. Sus partidas ofrecen momentos de tensión, bluffing y… un odio visceral al número 55. ¡Maldita carta 55 con su estampida de toros!
Recomendado a partir de los 8 años.
