La propuesta pedagógica se centra en perfeccionar la motricidad fina y la coordinación óculo-manual a través de la manipulación precisa de cada pieza en un espacio reducido.
A nivel cognitivo, obliga a realizar un análisis estratégico de la gravedad, fomentando la planificación y la resolución de problemas mientras se busca el punto exacto de equilibrio.
Finalmente, es un gran aliado en la gestión emocional, ya que entrena la paciencia y la perseverancia, enseñando que la estabilidad se logra con calma y que cada intento fallido es una oportunidad para mejorar la técnica.
Contiene:
Recomendado a partir de los 3 años.
