Diseñado para acompañar los primeros pasos y el desarrollo temprano, este juguete 2 en 1 permite quitarle el peso de encima desmontando su caparazón clasificadora de colores; de este modo, el caracol queda listo para rodar solo y liviano, mientras el tambor se transforma en un juego independiente de encastre y exploración sensorial.
Con el alegre movimiento de su cola al andar y sus llamativos colores, es el compañero perfecto para que los más pequeños aprendan las formas, los colores y la marcha de manera dinámica y divertida.
Fabricado en madera natural duradera y ecológica, con cantos suaves pulidos y acabados con pinturas atóxicas a base de agua, seguras para la exploración oral y táctil de los niños.
Recomendado a partir de los 18 meses.
