Cada pieza está cuidadosamente trabajada en madera liviana, pintada a mano y unida por imanes ocultos que permiten armarlas y desarmarlas con gran suavidad. Protegidas por hidrolaca para perdurar por años y convertirse en un recuerdo que se transmite de generación en generación.
Ideal como regalo para el cuarto de recién nacidos, como juguete para niños pequeños o como pieza decorativa para estanterías de adultos, aportando ese toque de elegancia y serenidad que distingue a un objeto atemporal y lleno de infancia.
Recomendado a partir de los 6 meses.
